Etiqueta: Marketing deportivo

  • Cuando un patrocinio no son solo logos… y se convierten en estrategia

    Cuando un patrocinio no son solo logos… y se convierten en estrategia

    Lo que dejó la primera carrera de NASCAR México en Tulum sobre alianzas que sí generan valor.

    Hay marcas que todavía creen que patrocinar un evento significa únicamente aparecer en una lona, una pantalla o tener menciones. Pero las marcas visionarias saben algo:
    Un patrocinio bien ejecutado no solo compra visibilidad. Compra relevancia cultural y engagement con su segmento.
    Eso pensé al vivir la carrera inaugural de NASCAR México Tulum 100, un evento que logró algo poco común:
    • Primera carrera de NASCAR en México en ese formato.
    • Primera desarrollada dentro de un aeropuerto.
    • Entradas agotadas.
    • Asistencia de aficionados nacionales y mayor afluencia de internacionales en esta categoría en México.
    • Conversación orgánica en redes, turismo y entretenimiento.
    No fue solo una carrera. Fue una construcción de experiencias memorables con algunos ajustes por hacer en cuanto a logística pero bien logrado el evento en general.

    El verdadero valor de un patrocinio

    Cuando una marca entra correctamente a un evento así, no solo gana impactos. Gana asociación con atributos como velocidad, innovación, precisión, adrenalina, deporte, comunidad, alto desempeño y experiencia premium. Eso vale más que miles de impresiones digitales sin contexto.
    Porque las personas no recuerdan banners. Recuerdan emociones.

    Tulum no fue casualidad

    Elegir Tulum como sede también fue estratégico. Tulum representa turismo internacional, aspiracionalidad, lifestyle y atención global. Al unir ese destino con una propiedad deportiva potente, se creó una narrativa mucho más atractiva para marcas, medios y asistentes. Eso es pensamiento estratégico aplicado a eventos: no sumar acciones, diseñar sinergias.

    Lo que podemos evaluar

    Muchos negocios siguen viendo los patrocinios como gasto. Los mejores lo ven como una plataforma para:
    • Generar posicionamiento.
    • Conectar con nuevas audiencias.
    • Crear relaciones B2B o visibilidad B2C.
    • Elevar la percepción de marca.
    • Producir contenido poderoso.
    • Abrir alianzas futuras.
    • Abrir oportunidades y cerrar negocios.
    Un evento exitoso puede convertirse en meses de conversación si la marca sabe activarlo.

    La lección para cualquier empresa

    No necesitas patrocinar solo NASCAR para incluir esta acción en tu estrategia. Necesitas preguntarte:
    ¿En qué espacios debería estar mi marca para heredar confianza, prestigio o energía correcta?
    Esto mismo pensé y accioné cuando propuse que abriéramos una Farmacias de Similares de Similares en Kidzania parque temático infantil, pensando en tener la oportunidad de conectar con los niños y construir posicionamiento entre los miles de visitantes. Ese patrocinio también se concretó. Este artículo además de aportar valor a sus lectores también forma parte de mi estrategia para afinar los detalles de mi próxima conferencia con EXMA Eventos de Fernando Anzures el 8 de mayo, es así como se construyen marcas y se ven las estrategias en acción. A veces crecer no depende de anunciar más. Depende de asociarte mejor.

    Reflexión final

    Las alianzas correctas aceleran lo que una marca tardaría años en construir sola.
    Porque en negocios, como en las pistas, la velocidad importa… pero la estrategia decide quién gana.
  • Los grandes eventos no se improvisan

    Los grandes eventos no se improvisan

    Este fin de semana asistí a LIV Golf Mexico City, un evento de talla internacional que destacó por su organización, experiencia de usuario, patrocinadores, seguridad y nivel de ejecución.

    Fue una gran muestra de cómo los eventos deportivos pueden convertirse en plataformas poderosas de marca, negocio y posicionamiento. Y justo ahí confirmé algo que he aprendido durante años trabajando en grandes proyectos:

    Los eventos exitosos no solo entretienen. Comunican.

    Cuando una marca entiende el contexto, conecta más fuerte

    Hace algunos años participé en la estrategia y operación de la llegada de la Fórmula 1 Gran Premio de México en su regreso a México. Fui responsable de la estrategia en áreas clave como customer services, logística, capacitación integral del equipo operativo, training, atención a invitados, voluntariado, investigación de mercados por medios digitales en sitio y experiencia del evento.

    Vivímos y construímos desde cero una plataforma global en territorio local para un nuevo mercado.

    Formé equipos para ejecutar los planes de atención a clientes corporativos e inteligencia operativa. Además, capacité a 1,200 colaboradores de todas las áreas desde directivos hasta el personal de seguridad que atenderían a más de 340,000 asistentes en solo tres días de evento.

    Ahí planeé, los grandes eventos no solo requieren espectáculo. Requieren estrategia, estructura y ejecución impecable.

    En ese momento surgió una conversación clave:

    ¿Cómo hacer que un evento internacional realmente se sintiera en México?

    Mi respuesta fue clara: la cultura mexicana.

    Tenemos uno de los patrimonios culturales más poderosos y admirados del mundo: colorido, simbolismo, tradición, artesanía e identidad visual única. Además, la temporalidad coincidía con el Día de Muertos.

    Además de proponer que el desfile de Día de Muertos —que recientemente había tomado gran relevancia internacional tras la película Spectre— se integrara como parte de la experiencia, también propuse considerar elementos icónicos de la artesanía mexicana. Un ejemplo que compartí fue el Árbol de la Vida, incorporado como recurso visual para conectar tradición con espectáculo global.

    Como explicaba Douglas Holt, las marcas más poderosas se construyen cuando logran apropiarse de códigos culturales relevantes y convertirlos en significado contemporáneo. Eso fue precisamente lo que hicimos.

    Cuando una marca logra unir contexto, territorio, emoción, timing e identidad cultural… deja de hacer publicidad y empieza a construir relevancia.

    Hoy, la Fórmula 1 Gran Premio de México es referente mundial también por eso.

    No todo lo que funciona en una marca funciona en otra

    En LIV Golf Mexico City observé algo interesante. Algunos espacios visuales y photo opportunities retomaban elementos muy ligados al imaginario visual de Día de Muertos: flores de cempasúchil, colorido tradicional y códigos que ya asociamos con otros eventos de octubre y noviembre en México.

    Sin embargo, el torneo ocurrió en abril. Y ahí aparece una reflexión estratégica importante:

    No basta con usar símbolos mexicanos. También importa usar los correctos para el momento correcto.

    Lo más valioso es que el key art oficial del evento sí mostró una lectura mucho más precisa del contexto: jacarandas, tonos violetas, primavera en Ciudad de México, identidad visual elegante y contemporánea.

    Eso me pareció brillante. Porque demuestra que cuando se investiga el entorno, aparecen mejores ideas.

    Inspirarse no es copiar

    El libro Roba como un artista de Austin Kleon lo resume bien: el buen creativo transforma, no imita. Tomar referencias es parte del proceso. Todos lo hacemos.

    La diferencia está en si solo replicas… o reinterpretas con inteligencia estratégica.

    Una marca fuerte no copia códigos ajenos. Construye los propios.

    Estrategia también es sensibilidad

    Muchas veces se piensa que estrategia es solo números, funnels o presupuestos. No.

    También es sensibilidad cultural. Leer el momento. Entender el lenguaje visual. Detectar insights. Elegir símbolos que conecten con autenticidad.

    Eso aplica para:

    • Eventos deportivos.
    • Lanzamientos de producto.
    • Campañas publicitarias.
    • Branding.
    • Experiencias premium.
    • Marca país.

    Lo que Lorena Ochoa también enseñó sobre estrategia

    En una conferencia de EXMA en noviembre 2025 en Cuidad de México escuché a Lorena Ochoa contar que uno de los cambios más difíciles de su carrera fue cambiar de caddie.

    ¿Por qué? Porque entendió que no solo necesitaba experiencia técnica. Necesitaba a alguien que fortaleciera su mentalidad competitiva.

    Eso también pasa en empresas y marcas.

    A veces no necesitas más manos. Necesitas mejores advisors.

    Personas que te ayuden a ver con claridad. Que eleven tu visión. Que no siembren duda cuando necesitas foco.

    Reflexión final

    No todo lo espectacular es estratégico. Y no toda buena ejecución garantiza relevancia. Las marcas que ganan entienden algo fundamental:

    Cada detalle comunica.

    La fecha comunica. Los colores comunican. Los símbolos comunican. La experiencia comunica. El equipo comunica.

    Y cuando todo está alineado, la marca deja huella.